Blackbird

cuervoss

Oscura nota que me observa
desde el pentagrama de lo eterno.
Su soledad es el recuerdo
de la imprevisible melodía
que me aguarda.
Sera mi gran obra en vida;
la última inspiración
de palabras
y aliento
que me consienta mi pulso.
Por más que tu gloria tiente
no iré a buscarte.
¿Vendrás a por mí?
Que no sea en un sueño:
permíteme desvelar tu canto.

Imagen sacada de: http://arrived.galeon.com/cuervoss.jpg

Dador

teatro-vacio

Vendría todas las noches
-íntegro yo-
Ya ilustrado en tus movimientos;
Emancipado de sorpresas y espasmos,
De la vieja avidez por lo sensual-maravilloso.
Vendría con el mismo silencio
Y los mismos ojos;
Con la repetición de este inmortal deseo,
Sutil,
Inconforme;
Que no satura su instinto con imágenes;
Que no ancla su ansia a ángulos y distancias,
A luces o sombras.
Vendría a verte diva,
Guerrera,
Mujer,
Ensueño;
Personaje de un cuento,
Fantástica,
Enigmática;
A verte sudar bajo las candilejas,
Trigueña,
Real,
Sencilla,
Lejana;
Rodeada de humo,
Brillo,
Lienzos,
Artefactos;
Cercada de manos
Que te envuelven en el mágico designio
De perturbar la calma,
El raciocinio de lo que se sabe prohibido.
Vendría a verte danza,
Melodía y cadencia,
Desesperación,
Muerte,
Mar,
Venus,
Cópula.
A verte sin nombre y desnuda,
Piel y alma expuestas
Sin límites
Ni recatos.
Y me iría sobre mis propios pasos;
Con el mismo silencio,
Con los mismos ojos,
Con mi inmortal deseo;
Simplemente a soñar.

 

Recuerdo haber escrito este poema antes de 2005, la misma noche que llegue a casa después de asistir a una función de teatro de la compañía de Danza Combinatoria de Rosario Cárdenas, en La Habana. La obra se titula “Dador”. He cometido el delito de modificar algunas frases y palabras. No es que reniegue la forma de mis antiguos escritos, pero he creído oportuno darle algo más de la poca experiencia en la escritura que he podido acumular desde entonces. Eso sí, no he retocado nada del recuerdo de aquel día.

Imagen sacada de: http://juanlopezlopez.es/images/teatro-vacio.jpg

Me suena (o la sensación de que lo escribimos ya se ha escrito antes)

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Supongo que a muchos (para no pecar de absoluto y pensando que no soy un bicho raro) nos ha pasado alguna vez que, en medio de un proceso creativo donde involucramos a las palabras, nos ha invadido esa molesta duda de que lo que estamos escribiendo ya se ha escrito antes. Y no me refiero a la idea en sí, más bien a la combinación de palabras que estamos usando para describir, poéticamente o no, algún suceso, objeto, persona, sentimiento o lo que nos venga en… necesidad o musa mediante. ¿Qué hacemos en estos casos? ¿Nos quedamos con la duda y continuamos el camino de la escritura sin el sentimiento de culpa de no ser “originales”? ¿Consultamos a google todopoderoso en busca de respuesta y en dependencia del resultado (o del número de resultados) reordenamos las palabras o buscamos algún reemplazo sinonímico que no luzca tan mal en la composición? Yo en estas ocasiones recurro a este poema que me recuerda que…

Lo que he escrito
tiene a veces el aspecto gastado de algo escrito ya por otros
pero también mucho de lo que han escrito otros
lleva mi firma
en la eterna espiral yo soy igualmente una consecuencia y una referencia
las palabras vuelven siempre
las oscuras palabras cada cierto tiempo
toda palabra tiene pasado
toda palabra hizo ya el amor
pero no hay palabras de uso
cada palabra tiembla de nuevo
entre las manos del escritor

El poema se llama “Poética” y es de uno de mis escritores favoritos, Luis Rogelio Nogueras.

 

Imagen sacada de: https://c2.staticflickr.com/8/7311/11184831106_9638c68467_b.jpg

Llanto interno

black-and-white-fake-smile

Encubridor de tristezas.
Tu interior está inundado
De lo que no has sabido llorar:
Una charca oceánica
Donde la orilla
Se disimula a placer.
No eres buen nadador
-lo sabes-
En la próxima tormenta
El silencio te hará naufragar;
Y nadie vendrá
A salvarte.

 

Imagen sacada de: http://favim.com/image/2674563/

Fotografías

¡Ah! Esos momentos detenidos en el tiempo que viviran eternamente sin sufrir la fantasía y la desmemoria de los recuerdos. Esos instantes que solo podrán desaparecer en la mala suerte de una perdida o extravío; en un fatidico arranque de ira por una traición, un desacuerdo o alguna otra catástrofe personal. O que simplemente correrán la buena fortuna de poder desvanecerse con el tiempo; extinguirse en sus silenciosas y pacientes llamas. Cuanto desearía poder expresar esos momentos con esa simple y feroz emotividad como en este poema de uno de mis escritores favoritos…

Es lo mismo de siempre – Luis Rogelio Nogueras 

Estamos todos sentados a la mesa:
papá se reía, yo chupo un mango,
mamá corta el pan con su vestido a cuadros.

Entonces ocurrió el milagro:
Gerardito apretó el obturador de su
Kodak 120.

Ahora papá está enfermo
pero siempre ríe, yo estoy en otra parte
pero chupo un mango interminable,
mamá se pasará la muerte cortando el pan
con su vestido a cuadros.

Retrocediendo

alepo-bombardeo

A Miss Peregrine

Las ruinas engullen humo y metralla;
Acallan,
En un resoplo de tiempo,
El estridente sonido
De lo que violentamente fenece.
Las calles cierran sus heridas;
La piedra y el acero afloran
A su imperturbable altura
-La perfecta asimetría-
Lloviendo hacia arriba el despojo
De una ciudad que renace.
La vida despierta en la risa cotidiana,
Habitual policromía en movimiento,
Esa rumorosa exhibición de sueños
Por las avenidas de lo humano.

El infernal proyectil sube;
Vuela a las fauces del diabólico ángel
Que retrocede en su imponente imagen,
Vergüenza de saberse injusto;
Y regresa a su fábrica de pesadillas
De donde nunca más volverá;
En donde nunca más será.

Alguien reiniciará ésos días, estoy seguro;
Y no será solo en versos
O donde los relojes puedan engañar al tiempo;
Y será para siempre.

 

Imagen sacada de: http://www.notinac.com.ar/images/Alepo-bombardeo.jpg

Ansias del alba

Les dejo lo que considero una gran canción de un gran trovador (cantautor) que lamentablemente ya no está entre nosotros: Ansias del alba de Santiago Feliu. Espero que la disfrutéis.

Viaja en el tiempo
todo el silencio
que los hombres dejaron
detrás de sí.
Monta en su cuento
todo el invento
que su corazón deja
escapar.

Pasarás y las piedras serán
tu perdón, caminante
que vas volviendo a nacer.
Si te acercas, verás
que podemos sentirlo los dos
y por fin de nuevo… a volar.

Tintos en sangre,
mares y el viento
del humano que pide vivir aquí.
Toda tu vida
corre el peligro
de vivir lo que quieres creer.

Savia del alma,
aventura en la sangre
que no ha de morir.
Y si no, ¿cómo hay que seguir?
Pronto será cuando estemos
sintiendo otra vez por amor;
y si no, ¿qué puedes tener?

Dame un pedazo,
llévame en brazos,
que otra vez necesito
sentirme en paz.
Patria sagrada,
ansias del alba,
no te olvides que andamos
muy mal sin ti.

Danza en el hombre
un infierno capaz
de matarse y matar,
desde la ternura hasta el sol.
Fieles amantes,
cerrojos y pactos,
y madres que están
reclamando milagros del bien.

Vueltas eternas,
calles desiertas,
la memoria girando
en la luz.
Y viaja en el tiempo
todo el silencio
que los hombres dejaron
detrás de sí.