El Ángel de los números

Angel-numbers

Apareces de improviso;
Vienes a opacar el espacio de las palabras,
A imponer tu lógica,
Tu matemática figura
En su expresión más tediosa.
Ya sé,
Solo tienes números para mí;
Cifras de aliento
Para que continúe
Haciendo cálculos
Sobre ventanas de aire;
Dígitos que se repiten
Como diminutas avecillas enjauladas,
Que vuelan de un lado a otro,
Se dispersan asustadas
Cuando las acechan las sombras
De tus rutinas
Y sus grisáceos caprichos.

Casi siempre me pregunto,
Cuando cierro mis ojos,
Hago así con la cabeza,
Y transformo la silla
En un oscuro abismo
Donde mi sueño,
Fugaz,
Derriba a placer la última barricada
De su resistencia,
Si deduces mi fatiga
Por las veces que te nombro,
Por los segundos que malgasto
Intentando que te marches;
Si adivinas,
De mi empacho,
Su medida,
Cuando ignoro tu estampa
Procurando percibir las letras,
Descubrir esos vocablos
Que le faltan a tu vuelo.

Desaparece por un tiempo.
Haz acto de presencia
Cuando tu frío discurso
No sea motivo de hastío.
No es que tu voz me moleste,
Pero tanta fórmula inconexa
De lo que anhelan mis horas,
Tanta ciencia inexpresiva
En dibujar los deberes
Que se amontonan cual polvo
En estos ojos cansados,
Me empalaga los sentidos,
Quiebra sin remedio,
Sin vuelta atrás,
Sin retorno,
La invisible realidad,
Creativa y variada,
Que va a esconderse en el viento.

Anuncios

Letargo

autumn-leaf-1728845_640

¡Lánzame al aire!
¡Echa sobre mí el viento!
Da igual si viene del norte
O del sur;
De la estación
Con más noble carácter,
O de un horizonte
Que se ciñe en tormentas.
Envuélveme en el torbellino
Que me expulse de esta paz
Tan inquietante;
En el que no se distinga
La ansiedad de la subida,
Ni a la caída le brote,
En su suplicio,
Algún molesto lamento.

¡Lánzame al aire!
¡Echa sobre mí el viento!
Sálvame del pálido transitar
Por la sedentaria modorra
De lo inmóvil;
Del frío letargo
Donde el otoño se asoma
Con la mirada acechante,
Como previendo su huida
Hacia un mañana insensato,
Que de esperar en la noche
Se disolvió entre sus sombras.

¡Lánzame al aire!
¡Echa sobre mí el viento!
Solo deseo volar
Donde no existan caminos,
Ni señales,
Ni huellas de una realidad
De polvo y carencias,
Ni espejismos utópicos
De trasnochados deseos.
Volar pensando únicamente
En el viaje,
Y en lo que sueñe el destino.

 

f(x) = sen(x) (Tanka)

main-qimg-7f98eaa40b890df10d6a6661c9eb49c7

Ondulaciones
Premeditadamente
Empalagosas.
Invariabilidad
Periódica y sin tiempo.

 

Para los que dicen que las matemáticas y la poesía son dos mundos diferentes…

Espejo

4452289-dark-wallpapers

El viejo bosque amanece.
En su espejo de agua,
Donde el tiempo responde
Con impávida pereza,
Toda criatura examina,
De su imagen,
El somnoliento reflejo.
En la serena nostalgia
Que del cristal
El recuerdo despierta,
Indiscretas,
Resucitan las sombras
De un pasado imprudente.
De repente se escucha,
Entre el tupido silencio,
Como escapando a un espanto,
El desgarrado graznido
De una angustiada memoria
Que hacia el olvido ya viaja.

El ángel que vino con la lluvia

851293-1680x1050-[DesktopNexus.com]

Para Lucía

Llovía.
El mundo giraba sereno en mi sueño,
Ajeno a los cielos y a sus decisiones;
Ignorando la voluntad de un ángel
Cuya luz bebía impaciencia
Para abrirse paso a su naturaleza.
Bajaba a la tierra
-Ese fue mi despertar-
En un día en que las nubes
Pusieron todo su empeño
En festejar en gris
Nuestro encuentro.
Parecía no importarle
Que sus alas se calasen,
Ni que el húmedo capricho de la lluvia
Empañara el milagro en su llegada.
-A mí tampoco-
Y corrí a su descenso;
No quería perder ni un minuto
De su primera imagen,
De su incipiente vuelo,
Que aunque fue frágil
Y lento,
Como desperezándose
Del sosiego,
De lo oscuro de la fuente
Donde forjó su semblante,
Me regalo lo divino
Del recuerdo de su vida,
Al posarse,
Indefensa,
Entre mis brazos.