Viento V

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De tanto cristal
Invariable en reflejos,
Tu espíritu,
Se despidió de su holgura.
Permitiste que el silencio
Manipulara tus soplos
Si el conquistar cualquier cima
Aparentaba un gran fiasco.
Te abandonaste en volandas,
Confiado en que la altura
Aplacaría tu sed,
Tu afán de misterios;
Inocente en que este mundo,
Lacio,
Ordinario,
Que extravió los asombros
Para evitar imprudencias,
Comprendería tu entraña.
Olvidaste el conjuro para recuperar,
Del polvo caído,
Las nostalgias.
Dejaste a un lado
Las historias de tormentas.
Te mentiste al convencerte
Que del tiempo,
Todo lo perdido,
Volvería a palpitar en tus manos.
Y entre tantas licencias
Que otorgaste a mansalva,
Pretendiendo el sereno
En estos cielos tan densos,
Se ha encogido tu alma.

 

Imagen tomada de http://www.hdfondos.eu

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Desempolvando la herencia de mi padre

-Giras-
Ves pasar el tiempo
Bajo la atenta tutela
De la aguda responsable
Que da sonido a tus pasos.
-Giras-
“¿No he estado aquí otras veces?”
El polvo mantiene la misma actitud;
Su antigua,
Imperceptible
Y firme constancia
Para ir borrando el pasado.
-Giras-
Ya el eco no encaja
En su lejano murmullo,
En tu rasgado paisaje;
Y el duro crujido
De cuando brotan memorias
Va a fundirse,
Camufla su etérea figura
Con la primera cadencia,
Agridulce en encantos,
Que se cruza en la pista.
-Giras-
Con el alma prometida a todo silencio;
Recordando,
A cada pausa,
Que del sublime destino
Amputaron la consciencia.
-Giras-
Y vuelves a girar;
Hasta que se deja de escuchar
Tu melódica armonía.