Oda al calcetín con agujero

Lucky Patriots Sock – Chip Griffin

A Neruda

Mutilado sin remedio;
digno veterano de porte raído
que hueles a sueño estancado,
a inevitable partida.
Inerte funcionario
del confort y el amparo,
desvaído en tu oficio
que por inercia
su contrato no acaba.
Áspero,
mustio;
despeinado y arrugado
sirviente de mis pasos.
Devoto resignado
a guardar silencio;
fiel confidente
de las iras y agravios
de corrompidos aromas.
Ilustre en colores vagos,
en estampados seniles.
Se que aún finges ser diestro
en tu más noble conducta,
esa obediencia sin tacha
de la que siempre he abusado;
pero prudencia,
que tu pasión no es un templo
para intentar imposibles
rezando solo al pasado;
y retírate al olvido
mientras tu gloria esté intacta.
Ten,
el justo pago a la bondad,
a tu paciencia;
el merecido equilibrio
a la humillación
de estos años:
te libero.
¡Adiós!
¡A la basura!

Lluvia II

Escucha,
lluvia,
el clamor de los paraguas
navegando en la sequía.
Si el árido cielo,
experto en auditar lamentos,
en decidir,
con un gesto,
qué deseo vive,
cual es el sueño que merece abrir los ojos
y afianzar sus causas,
solo mira abajo para fascinar
a los cómplices de la sed
y las penurias;
para seducir a los aprendices
de lo estéril,
a los sabios obsoletos
que nunca reconocieron la historia
de la putrefacción,
del hambre;
y oculta la humedad de tu rostro
según convenga a su credo,
con las mentiras más falsas
que la modestia en su altura;
tendrás que decidir ser libre
y caer…
caer…
caer…
sin temer al castigo
que te impondrá el supremo
de ese único reino,
injusto,
que se piensa eterno,
absoluto.

Demostración de poder

Pudo más el nervio,
su incontrolable fibra silente,
que dejó solo óxido y ardor
como consuelos;
esquirlas de carne indefensa,
desorientadas
y decrépitas,
mendigando el absurdo placer
en la terquedad de los castigos.
Pudo más el impulso ilógico
al dolor de las ruinas;
a la delicia áspera,
amarga,
que se aferraba a los desgarros.
Pudo mucho más el nervio,
que conquistó como un bárbaro
la cúspide de sus dedos.