Poema para la novia

04

Para Eva

Desde el primer día
He ido a por la luz.
Ciego por costumbre
En encontrar ese halo,
Ese fulgor rematado
Con lo sincero del tiempo,
Me guíe por mi instinto,
Y entre ternuras
Que no exigieron preguntas
Ni recordaron pasados,
Lancé mi ser a tu espacio.

Mortales e imperfectos
Han sido mis pasos.
Torpe caminante
Que va dejando recuerdos
Con cada huella que encaja;
Unas veces en la arena
-Y en su inocencia se olvida
Que siempre el océano acecha-
Otras en la eterna roca,
Donde del tiempo no espera
Ningún desgaste a conciencia.

¿De cuantas tormentas
Se han salvado estos años,
Llegando a una orilla
En la que el mar aún salpica?
¿Cuántas horas esperando
Una sorpresa avisada
Por una fecha precisa?
¿Cuánto tiempo nuestros cuerpos
Entre música y poemas,
Piel al viento o en penumbras,
Navegando en el deseo?

Mis pisadas me indican
Que del camino aún hay trecho
Para intentar sorprendernos;
Que el horizonte no es solo
Ese mañana indeciso
Donde la duda llovizna.
Y por si el miedo deambula
Por los angostos senderos
Donde la razón se nubla,
Mi corazón irá presto donde tu mano
Me pida por un latido de indicio.