Tiempo V

Asómate a este océano
que retumba en cada entraña;
a este mar donde resuenan
los cantos ya olvidados,
las penas que volverán a extraviarse
como débiles gaviotas,
lejanas,
etéreas,
en su noche.
¿Acaso no lo sientes?
Es mi cuerpo;
su invisible,
irremediable
silueta donde todo se precipita;
es el nervio con el que doy forma
a lo efímero de cada aliento,
al impulso que recauda,
de los pasos,
sus momentos de reposo;
es la profundidad
del pozo donde custodio,
celoso,
esas monedas,
ya viudas del deseo,
que se ahogaron en sus ruegos
intentando la fortuna,
la suerte que nunca concederé
ni en sueños.

Asómate a este océano,
virgen al salitre,
a la arena;
ciego a la tierra
que algún día acunó
tu inocencia de mar;
cuerdo,
predispuesto
a la pericia de divisar la espuma
donde las olas que rompo
recuperan su confianza;
y si pudieras descifrar,
predecir el sabor de la bruma
cuando la desvanezco,
el sonido de las sirenas
de los navíos moribundos,
adormecidos
en mi aparente apatía,
no se lo cuentes a nadie.

Imagen sacada de: https://st3.depositphotos.com

El poeta III

caspar_david_friedrich_wanderer_above_the_sea_of_fog

…y se perdió el poeta.
Fue a extraviarse
entre la misteriosa bruma
de las palabras intrincadas;
en medio del vocabulario,
en sus espacios ásperos,
intensos,
donde nadie más quiere adentrarse
para descifrar un sueño
o un desvelo.
Se precipitó a las metáforas
más escarpadas y enhiestas;
aquellas que le lanzaron tentaciones
sin necesidad de señuelos;
las que en plena caída al vacío
de la ingravidez de sus sentidos
le provocaron cosquillas
imposibles de eludir,
esas suaves heridas del vértigo
que sangran invisibles,
que duelen sin dejar vestigios,
que lo protegieron del juicio
y de la razón inapelables
de unas voces que advertían
del peligro del abismo.
Y se diluyó en las laderas
de esas imágenes
desprovisto de recelos,
como un niño en una piscina
de ilusiones multicolores.
Y se perdió…
Sin una cura para el regreso.

 

Cuadro: Wanderer Above the Sea of Fog (El caminante ante el mar de niebla) de 1818. Autor: Caspar David Friedrich.