Viento V

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De tanto cristal
Invariable en reflejos,
Tu espíritu,
Se despidió de su holgura.
Permitiste que el silencio
Manipulara tus soplos
Si el conquistar cualquier cima
Aparentaba un gran fiasco.
Te abandonaste en volandas,
Confiado en que la altura
Aplacaría tu sed,
Tu afán de misterios;
Inocente en que este mundo,
Lacio,
Ordinario,
Que extravió los asombros
Para evitar imprudencias,
Comprendería tu entraña.
Olvidaste el conjuro para recuperar,
Del polvo caído,
Las nostalgias.
Dejaste a un lado
Las historias de tormentas.
Te mentiste al convencerte
Que del tiempo,
Todo lo perdido,
Volvería a palpitar en tus manos.
Y entre tantas licencias
Que otorgaste a mansalva,
Pretendiendo el sereno
En estos cielos tan densos,
Se ha encogido tu alma.

 

Imagen tomada de http://www.hdfondos.eu