Tiempo I

Recuerda.
Vuelve en la memoria
a ese débil instante
cuando todo parecía eterno;
a la jaula donde ilusión y certeza
compartían el mismo grano,
la misma gota reprimida
en el embrión del llanto,
lágrima ingenua del caos
con un sabor a infinito
que terminó por deslizarse
a los labios de la nada.
Recuerda y di,
si la compasión alguna vez
dejó huella en tu habla,
como aprendiste el lenguaje
para controlar la libertad
con tu mirada;
como lograste inventar
la gravedad de las sombras
para que tus palabras
encontraran los límites del deseo.
Recuerda,
por favor,
no dejes a la duda
ser el insensible clavo,
el instrumento oportuno
para consumar la amargura
antes que irrumpa el silencio;
y di,
con el más claro semblante
aunque de hipocresía estés harto,
que esa absurda manía
de provocar en los recuerdos
frustración,
pesimismo,
desnudando a la nostalgia
cuando el regreso
ya se sabe inútil,
ha sido solo el engaño
que tu hacedor te ha confiado
para dejarnos a oscuras.

Imagen sacada de: https://www.ibtimes.co.uk/big-bang-big-bounce-our-universe-formed-after-another-collapsed-itself-1570426

El farol

Aquel farol extravió su llama
en el remanso de la noche.
Asfixió la luz en su entraña
hasta olvidar el destello
que en sus latidos manaba.
La oscuridad vino entonces,
puntual,
a compartir de las sombras
el arrullo en sus desidias;
disfrazada de lumbre,
como un falso brillo
que busca complicidad
a sus carencias,
le susurró sus tinieblas;
y con los más mansos mimos,
sintiéndose dueña
de todo el espacio
donde su cuerpo yacía,
logró engañar al desvelo
con que alumbraba sus sueños.

Imagen tomada de: https://www.flickr.com/photos/26480634@N04/4098214800/in/photostream

Almohada

Sobre tu almohada de sueño…
¿Cuántas cosas vas dejando?
Las melodías del día
en partituras secretas.
Ese pasado ya seco
que guardabas en un libro
y alguna que otra mirada
volvió a lavarle la cara.
Conversaciones a medias
con algo oculto en la entraña
que se quejaba en el pecho.
La predicción de un latido
para iniciar la mañana.
Utópicas ilusiones
de hacer del mundo tu patio,
para olvidar la molestia
del atropello de un tiempo
que se resiste al destino.

Sobre tu almohada de sueño…
¿Acaso importa la noche
en su respuesta al deseo?
Con los anhelos que cumple
su siempre suave presencia
da igual la sombra que aceche.

Imagen sacada de: https://thompsoncenter.missouri.edu/2017/03/study-targets-sleep-challenges-children-autism-families/baby-1151348_1920/

El Ángel del umbral del sueño

hipna

Solo recuerdo haber escuchado
que las palabras se salvarían
de la quema nocturna.
Tu ya habías hecho tu trabajo:
bajaste al sótano
donde los secretos aguardaban,
húmedos y sombríos,
por la salvación de tus pasos.
Desnudaste el instinto
en el rincón adecuado
para que su sombra
no discrepara en enigmas
con la insumisa penumbra.
Sacudiste los recuerdos,
las ilusiones,
esas mansas y eternas arrendatarias
de quién sabe qué responsables locuras.
Y justo allí,
donde la noche,
con toda confianza,
recitaba sus mantras
para desvanecer
los imposibles del tiempo,
me alejé de tu rastro.
Solo recuerdo tu voz
desde la orilla donde el alma yacía,
repitiendo en su idioma
como una onda extenuada,
que las palabras se salvarían,
resucitarían en las primeras luces
de cualquier ventana.
Yo te creí,
rindiendo la conciencia
ante el despiste del sueño.
¿O fue quizás otro albor
el que mintió a la vigilia?

El poeta IV

fot-set

Di…
¿Después de toda esa esencia
que han sangrado tus dedos
aún te queda la duda?
Inmóvil,
en el umbral de los pasos
que reclaman sus huellas,
del oscuro camino
donde cada palabra
es un futuro peligro
para tus manos desnudas;
detenido bajo el intenso reflejo
de toda la luz
que engendró tu tintero,
ese fulgor,
manso y confiado,
que yace a tu espalda
iluminando lo andado.
Sabes de sobra
donde tu sombra te guía,
pero sigues pidiendo
esa respuesta imposible:
si eres tú el que busca,
o si eres solo
el que en la espera confía.

Me he decidido a participar en el reto de escritura de septiembre “Escribir jugando” del blog de Lídia.

Ser oscuro

cual-es-la-velocidad-de-la-oscuridad-1

Si la oscuridad viene a reclamarme su sombra;
Si me acusa de intrépido por robarle la noche
Después del último suspiro de luz;
Si cree que sin excusas he sido capaz
De desgarrar los ocasos,
Desvanecer la magia de las estrellas,
Asustar sin sentido el nacimiento de la luna…
Como decirle,
Como explicarle,
Como mentirle;
Con que iluminar las palabras
Para que entienda mis tinieblas,
La nada que mueve mis actos;
Con que verdades,
Con que silencios,
Con que dudas y razones,
Con que certezas y desenfrenos…
¿Me entendería acaso?

 

Imagen sacada de: http://static.vix.com/es/sites/default/files/styles/full/public/btg/curiosidades.batanga.com/files/Cual-es-la-velocidad-de-la-oscuridad-1.jpg?itok=qGEGvWlu